lunes, 25 de abril de 2011

Romayá o juego del quince

El grupo étnico de los Rarámuris mejor conocidos como Tarahumaras, originalmente habitaron en las llanuras del Estado de Chihuahua, antes de que el hombre blanco (chabochi) apareciera en estas tierras la cultura de los grupos de esa región: Tarahumaras, Pimas Tepehuanos y Guariojios, ya existía con su cultura y prácticas tradicionales. Actualmente habitan en la Sierra Madre Occidental distribuidos en una superficie que abarca 15 Municipios del Sureste del actual Estado de Chihuahua.


Ellos son quienes traen para nosotros desde las comunidades de: Cabórachi, Norogachi y Choguita del Municipio de Guachochi y en Tecorichi del Municipio de Balleza, el apacionante Juego del Quince. El grupo étnico de los Rarámuris mejor conocidos como Tarahumaras, originalmente habitaron en las llanuras del Estado de Chihuahua, antes de que el hombre blanco (chabochi) apareciera en estas tierras la cultura de los grupos de esa región: Tarahumaras, Pimas Tepehuanos y Guariojios, ya existía con su cultura y prácticas tradicionales. Actualmente habitan en la Sierra Madre Occidental distribuidos en una superficie que abarca 15 Municipios del Sureste del actual Estado de Chihuahua.


Ellos son quienes traen para nosotros desde las comunidades de: Cabórachi, Norogachi y Choguita del Municipio de Guachochi y en Tecorichi del Municipio de Balleza, el apacionante Juego del Quince.



Se realiza entre 2 jugadores colocados uno frente al otro, en medio de ellos se ha trazado un tablero con 44 hoyos en total, esto se hace sobre una explanada de uno por dos metros, se emplean cuatro palitos de 15 x 3 x 2 cms., requiere un juego de palitos por partido, éstos se apoyan en una piedra inclinada colocada en frente de cada jugador, para que salgan impulsados hacia adelante; avanzan de acuerdo a las combinaciones de la gráfica, se recogen los palitos con un vara sin necesidad de levantarse, el tiro se alterna. Cada jugador tiene 1, 3 ó 5 fichas “corredores” que van ocupando los hoyitos según los puntos ganados.



Se avanza en el sentido señalado en la gráfica según los números indicadados en los palitos. Los primeros tiros son para que entren en juego las fichas. Después cada jugador a su juicio mueve la que más le conviene. Se tienen que vencer varias dificultades:




-Cuando llegue al hoyo que diste 15 sitios del final, hay que mover la ficha según una nueva puntuación; la de 2 y 3 permanecen, la de 14 vale 1 y las demás pierden su valor anterior.

-Que la ficha del competidor “mate” una de las propias, acontece cuando viene a ocupar el sitio en que se encuentra estacionada la propia, en este caso debe reiniciar el juego con esa ficha en la siguiente tirada.


-Cuando la ficha de un competidor llega a un hoyo ocupado por el contrario automáticamente le mata y tiene aquél que iniciar con esa ficha en la siguiente tirada.


-Si la ficha se encuentra en el último hoyo y al tirar los palitos cae un catorce reinicia el juego contando los 14 puntos.


-Sale o termina el recorrido la ficha que da el número exacto en el tiro, y gana el juego el que saque primero todas sus fichas.


En el caso de que un palito cayese de canto se cuenta como si hubiese caído cara arriba. Requieren, 4 palitos con trazos grabados en una de las caras más anchas (3 cms.) dándole el valor a cada uno de estos, la cara contraria se colorea de negro, las restantes quedan al color de la madera, 2 piedras, el tablero, 1 varita y fichas o corredores.


En las comunidades se apuesta dinero, alimentos y/o utensilios de labranza.